3 beneficios de codificar el empaque de un alimento de consumo masivo
Además de ser la primera impresión visual de una marca, el empaque de un producto alimenticio debe generar información importante para el consumidor.
Hay información que se mantiene fija: el nombre del producto, sus ingredientes, el logo de la empresa, las instrucciones para ser preparado, etc. Así también, los datos variables como el lote/batch de producción, fechas de fabricación y vencimiento, entre otros, benefician a todos los involucrados desde que se obtiene la materia prima hasta que el cliente toma del anaquel el producto terminado.
A pesar de la importancia de codificar de una manera variable, muchos fabricantes de alimentos pueden estar moviendo su producto en el mercado con una impresión de baja calidad (a mano o en etiqueta), o incluso, sin esta información.
Más allá de las regulaciones, el fechar y lotificar correctamente el empaque de un alimento beneficia significativamente al fabricante en tres puntos específicos:
1. Trazabilidad: la historia del producto a través de cada etapa
Las pesadillas de un fabricante pueden comenzar desde un ingrediente contaminado que ponga en riesgo la salud de sus consumidores, hasta tener producto expirado puesto a la venta. Al combinar la adecuada verificación con procesos de Control de Calidad y la codificación, es posible rastrear cada lote producido, en cada etapa hasta su llegada al mercado.
2. Gestión del tiempo de vida del producto
Toda la cadena logística que parte desde la adquisición de materia prima y que finaliza en un alimento empacado en manos del cliente final, requiere una administración cuidadosa de tiempos. Es una ventaja importante poder verificar en el mercado que el fabricante tiene un período razonable para que sus productos alimenticios estén a la vista para su compra.
3. Confianza que genera ventas
Son pocas las categorías de alimentos a nivel mundial que no tengan una gran diversidad de marcas y sustitutos. La impresión clara de una fecha de vencimiento frente a una que tenga el riesgo de desprenderse (como una etiqueta adhesiva), da una idea al consumidor de qué tan confiable es esa marca. Esto puede llegar a ser un factor crucial de realizar o no la compra. En agregado, puede beneficiar con mayores ventas al fabricante.